RedacciónBBC Mundo
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó este lunes una
nueva orden ejecutiva en la que declara una "emergencia nacional" por
la amenaza "inusual y extraordinaria" a la seguridad nacional y a la
política exterior causada por la situación en Venezuela.
Obama además estableció sanciones contra siete funcionarios, acusándolos
de violar derechos humanos y cometer actos de corrupción. Los sancionados, casi
todos policías y militares, forman o han formado parte de los organismos de
seguridad del estado que fueron responsables de neutralizar las protestas
antigubernamentales ocurridas principalmente el año pasado.
"Estamos comprometidos por hacer avanzar el respeto por los
derechos humanos, al proteger las instituciones democráticas y el sistema
financiero de EE. UU. de los flujos financieros ilícitos de la corrupción
pública en Venezuela", se lee en el comunicado difundido el mediodía de
este lunes por el gobierno estadounidense.
Una fuente del Departamento del Tesoro explicó a BBC Mundo que los
sancionados son considerados una "amenaza" a la salud del sistema
financiero estadounidense, y en esa misma medida un problema para la seguridad
nacional, como declara el comunicado de la Casa Blanca.
Aunque la fuente del Tesoro reconoció que el lenguaje usado en la declaración
presidencial es serio, aconsejó no enfocarse en lo que describió como
"parte de un procedimiento legal normal" en el caso de una política
de sanciones contra gobiernos extranjeros.
Poco antes, en una rueda de prensa telefónica, un alto funcionario de la
Casa Blanca explicó que la declaración de emergencia "es un proceso
normal" que se ha hecho en otros casos de sanciones como Siria, Irán o
Birmania, países que tampoco gozan de buenas relaciones con EE.UU.
