Hasta
hace poco la vida del médico José Manuel Mireles era normal: por las mañanas
atendía enfermos en el pequeño hospital público de Tepalcatepec, Michoacán, y
en la tarde ayudaba a otros pacientes en su consultorio particular antes de
cenar con su familia.
Esos
días ya se fueron. Ahora el doctor cambió el estetoscopio por pistolas y un
rifle de asalto, y algunos de sus pacientes son sus compañeros que resultan
heridos en enfrentamientos armados.
Mireles
-conocido también como "Papa Pitufo"- se ha convertido en el
principal líder de los grupos de autodefensa de Michoacán, que surgieron para
librarse del asedio de Los Caballeros Templarios, uno de los carteles más
violentos de México según las autoridades.
El
fenómeno se expandió en los últimos meses: originalmente las autodefensas sólo
operaban en dos municipios, y ahora se extienden en ocho más, todos dentro de
la región conocida como Tierra Caliente, al sur del estado.
De
hecho, este domingo se informó que el poblado de Nueva Italia fue el más
reciente lugar que quedó bajo control de las autodefensas, quienes cada vez más
estrechan el cerco a las zonas consideradas bajo el dominio de Los Caballeros
Templarios.
