RedacciónBBC
Mundo
Han
pasado más de diez años y el caso, uno de los más notorios en México por la
brutal represión policial, no sólo se resiste a quedar en el olvido sino que
ahora será analizado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos
(CorteIDH), que podría condenar al Estado por su responsabilidad en los hechos
y ordenar una nueva investigación.
San Salvador de Atenco es sinónimo de los excesos
de las autoridades en el país. Esta localidad en el estado de México, a 40
kilómetros de la capital mexicana, fue escenario de un operativo para reprimir
a manifestantes que derivó en torturas físicas, psicológicas y sexuales a
decenas de mujeres.
Al frente
de la entidad estaba por ese entonces el actual presidente de
México,Enrique Peña Nieto.
Los
organismos de derechos humanos consideran que el Estado mexicano no sólovioló
los derechos humanos de las víctimas sino que incumplió su
obligación de investigar los hechos adecuadamente y recomiendan
identificar las responsabilidades que se derivan de la cadena de mando.

0 comentarios:
Publicar un comentario