Por Francisco
Ortega Hernández
Hábitat: ¿el gran fraude?
Todo parece indicar
que un programa federal de gran alcance
social como Hábitat, al menos, en algunos puntos del Estado de Puebla, sirvió, como casi siempre, para que funcionarios pillos, de los diferentes
niveles de gobierno engrosaran sus bolsillos.
¿Qué es el Programa Hábitat?
El Programa Hábitat es un
programa de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) que fue creado en el
año 2003.
Hábitat apoya con subsidios federales obras y acciones en zonas urbanas marginadas y en áreas que presentan condiciones de marginación, pobreza, inseguridad o violencia social, para introducir o mejorar infraestructura y equipamiento urbano básicos; mejorar el entorno físico; construir o mejorar centros de desarrollo comunitario, así como apoyar acciones para el desarrollo de capacidades individuales y comunitarias, entre otras.
Hábitat apoya con subsidios federales obras y acciones en zonas urbanas marginadas y en áreas que presentan condiciones de marginación, pobreza, inseguridad o violencia social, para introducir o mejorar infraestructura y equipamiento urbano básicos; mejorar el entorno físico; construir o mejorar centros de desarrollo comunitario, así como apoyar acciones para el desarrollo de capacidades individuales y comunitarias, entre otras.
Los del gran
negocio
Obviamente, personal del
programa, SEDESOL; aunque Usted no lo crea, gente del INAPAM; y, funcionarios y
empleados municipales.
La maquinación
Dentro de algunos de los apoyos
que ofrece el Hábitat, está proporcionar materiales de construcción para
edificar, al menos, un cuarto; ya sea cemento, varilla, grava, etcétera: aunque
en algunas localidades, los “funcionarios” también ofrecieron construcción de
pie de casa; esto, es el “anzuelo” que utilizan los vivales para interesar
a las posibles víctimas.
Qué mejor que sea el INAPAM
quien convoque a los necesitados del apoyo del Hábitat; por ello, la mayoría de
las víctimas de la estafa son personas de la tercera edad.
Cómo opera el “despelucadero”
Primero convocan a una reunión
comunal, donde se dan cita representantes del ayuntamiento del municipio donde
lleven los “beneficios” federales; dirigentes del INAPAM; funcionarios del
Hábitat; y claro, las víctimas. Les
hablan muy bonito, que Peña Nieto se preocupa por “sacarlos de la pobreza”; y
otro tipo de sandeces.
Luego, a los necesitados, les
dicen que para obtener los materiales de construcción, “será necesario que se
inscriban en un padrón; para lo cual tendrán que aportar la cantidad de catorce
mil pesos, cada uno, y así garantizar
que sean beneficiarios del programa. Para que no haya duda de que su dinero
será transparentemente utilizado, esa cantidad la deberán de entregar a un
empleado del ayuntamiento quien la depositará en una cuenta bancaria de la
Comuna”. Cómo la ve estimado Lector, para que los “jodidos” podamos aspirar
a un apoyo de Hábitat, primero tendremos que “empeñar hasta la camisa”.
Ya que algunos de las y los “viejitos”
pudieron conseguir con familiares o amigos la “cuota”; entonces ya se establece
el padrón definitivo y se fija la fecha de entrega de los materiales; por lo
general, se hace de manera soterrada, sin parafernalia, sin ceremonia, donde
las autoridades presuman la entrega de los apoyos, “totalmente gratuitos”.
Y no lo hacen por qué saben que han
esquilmado a los pobres. Sobre, la construcción del pie de vivienda, “ni sus luces”.
Los beneficiarios, siempre nobles, no reclaman el delito, "pues al menos vimos algo de los que nos roban a diario los políticos"
Los beneficiarios, siempre nobles, no reclaman el delito, "pues al menos vimos algo de los que nos roban a diario los políticos"
Se preguntará ¿dónde ha
sucedido esta estafa? Sobre todo en
municipios conurbados a la capital del estado.

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