Cuando llueve por la zona, taponan de
manera intencional las atarjeas del puente Los Angeles, de San Francisco
Ocotlán
Por Francisco
Ortega Hernández
Santa María Coronango, Puebla.- Largas filas de carros y decenas de vehículos varados se registra sobre
la lateral de la autopista México-Puebla, con sentido a la capital del país, a
la altura del kilómetro 113, a la entrada del puente Los Angeles, junta
auxiliar de San Francisco Ocotlán, municipio de Santa María Coronango, pues “vivales” y policías municipales, cada vez
que llueve por la zona, taponan las atarjeas provocando gran encharcamiento, lo
que hace imposible la circulación para vehículos tipo sedán y, aún, medianos.
Muchos
de los conductores, ante la desesperación,
se aventuran a tratar de atravesar el charco, lo que la mayoría de la veces
ocasiona que el agua se meta al auto y hasta dañe el motor, lo que determina que
el automotor se detenga totalmente; y es, en ese momento, que aparecen
cuadrillas de vecinos del lugar que por unos 500 pesos le ayudan a
arrastrar su carro a las partes altas; claro, falta la asistencia mecánica.
¿Y
los policías municipales de Coronango?, se preguntará estimado
Lector, pues nada, ya que ellos se
guarecen en los puestos de lámina instalados en el crucero, y sólo permiten que
las cuadrillas de arrastre la integren sus cuates, es decir los que le entran
con su mochada; es más, hasta estacionan la patrulla con torreta abierta; pero
de asistir a la población “na, nay”…”a nosotros nos pagan por hacer otra
cosa”. Cómo la ve.
Lo
grave, es que esta anomalía no es de
“ahorita”; es más, en tiempos del “honrado” edil panista, Efraín Titla Galicia
(2011-2014), autoridades estatales llegaron a una ceremonia en la que se
inauguraron obras de drenaje y donde se aseguró que jamás se iba a encharcar el
crucero. Ya ve las consecuencias.
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