El día 4 de agosto a las 17:42 horas, el Gobierno
Municipal recibió una llamada a través del 066 por parte de la administración
del Balneario Axocopan, solicitando un apoyo de seguridad pública, ya que en la
entrada de este centro recreativo, se encontraban unas personas con actitud
agresiva, presuntamente con armas blancas.
Javier
Machuca Vargas, Director de Seguridad Pública y Gobernanza, en entrevista
informó que dado este reporte, la policía municipal acude a este lugar,
se percata que se encontraban varios sujetos del sexo masculino con
evidente actitud agresiva. Personal de seguridad pública se entrevista con las
personas que denuncian esta situación y ellos los identifican.
Cabe
destacar que la policía respondió al
llamado de la ciudadanía, porque existía el riesgo por personas agresivas; ya
estando la policía presente, un elemento recibe una agresión con arma blanca
que se configura como un delito de ataques peligrosos: “si existe alguna mala
actuación que implique a un funcionario público, estamos en la mejor
disposición de darle seguimiento…Como policía estamos comprometidos a
respetar de forma irrestricta la ley”.
Los policías proceden a realizar una revisión tal y como lo marcan los protocolos referente a
quien porta un arma, sin embargo los sujetos se resisten a la revisión e
incluso uno de ellos intenta huir: “Esta persona se voltea y un policía recibe
un impacto, que en ese momento no se percata de que se trata,
posteriormente por testigos del lugar se dan cuenta que fue un machetazo…”
Ante este hecho, el agresor accede al interior del balneario y se
traslada hacia un negocio que está dentro del centro recreativo, mismo que no
tiene una delimitación física y colinda con el traspatio de una vivienda: “Lo
que nosotros hacemos por protocolo es la persecución de un delito por
flagrancia y continuidad, cuando se da la agresión y se configura el delito de
ataques peligrosos se da la persecución para asegurar al probable responsable,
quien huye y se mete al traspatio de una casa”, detalló Machuca Vargas.
Sin
embargo, los habitantes de esta vivienda
no permiten el acceso y no se pudo detener al sujeto; cabe destacar que los
ataques peligrosos constituyen un delito del fuero común, por lo que se debe
presentar al agresor al Ministerio Público: “la colindancia con un negocio al
interior del balneario no hace evidente la propiedad privada y ya estando
dentro de este traspatio es cuando se percatan; pero nunca allanaron la
casa en particular, sino la colindancia con el balneario”.
Machuca Vargas indicó que las personas que se opusieron a la detención, pese a que fue
evidente el delito, también son consideradas como agentes de obstrucción de la
justicia: “no fue asegurada esta persona por la intervención y
obstaculización de las personas que se encontraban ahí”.

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