Por Francisco
Ortega Hernández
Crece popularidad de Tony Gali Fayad
De
llevarse a cabo, en este momento, los comicios
para la minigubernatura, el alcalde del municipio de Puebla, capital, Tony Gali
Fayad arrasaría en las urnas, pues su popularidad va en aumento, tanto en la
Angelópolis como al interior del estado. Y, como vértice de su conocimiento
entre las y los electores, es su trabajo
al frente del ayuntamiento poblano y su cercanía con la gente; al margen de que
el carácter de Tony le ayuda mucho.
Es
por ello, que a menos de once meses de
los comicios, el triunfo de Tony Gali parece irreversible. En tanto, los
partidos de “oposición” duermen en sus
laureles, deshojando la margarita para saber a quién le darán el sí.
Si
se hace un balance entre los partidos en pugna por Casa Puebla, se dará cuenta, que desde hace meses, el PAN viene
consolidando la candidatura de Tony Gali, quien también, como presidente de la
Red de Municipios por la Salud, tiene la oportunidad de llevar a cabo giras al
interior de la entidad; sin soslayar, el hecho de viajar a los Estados Unidos,
sobre todo a Nueva York donde mantiene estrecha relación con los Clubes de
Migrantes Poblanos.
En
tanto, priistas, perredistas,
ecologistas, morenistas y demás expresiones, están a la espera de “la pinche
señal” para saber a quién impulsar; con ello, han perdido tiempo muy
valioso y han provocado que la brecha entre Tony y quien resulte de los otros se
agrande a dimensiones de nunca alcanzarlo. Por
lo tanto, a Tony Gali ya se le ve como el próximo mandatario poblano. Claro, el
tiempo lo dirá.
Llama
la atención, el trabajo que viene
realizando el alcalde de Huejotzingo, Carlos Alberto Morales Álvarez, quien le
ha dado otro rostro a su municipio, no sólo en la cabecera, también juntas
auxiliares e inspectorías; a cada rato, hay inicio y entrega de obras; sin
dejar de lado, que ha hecho trascender internacionalmente el Carnaval de
Huejotzingo, como expresión cultural.
Mientras
tanto, en municipios como Santa María Coronango,
su población se siente en el olvido; las calles llenas de baches, la actividad
comercial por los “suelos”; eso sí, la delincuencia y drogadicción en aumento.
La gente ya no ve el día en que la Chimoltrufia
se vaya. Lo mismo, se puede decir de San
Miguel Xoxtla, donde la única obra visible es la construcción de las casas del
edil y sus secuaces, perdón, cuerpo edilicio. Aquí, la Auditoría Superior del
Estado debe hacer auditorías minuciosas para saber el menoscabo incorrecto al
dinero del pueblo.

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