Por Francisco
Ortega Hernández
Tony Gali no se debe confiar; en
política es un error garrafal
Sin duda que
el político de moda en Puebla, Tony Gali
Fayad, puede llegar a cualquier objetivo que tenga en mente. Su forma de
gobernar, el “Angel” con la gente; sobre todo, los resultados en su primer año
de gobierno municipal, la habilidad para no caer en confrontación con el
gobierno estatal, que no se olvide el caso “Manzanilla”; la gestación de nuevos
programas de impacto social, como ferias del empleo, etcétera, lo han
catapultado hacia el rumbo que determine.
Sin embargo y
a pesar de tener casi en el bolsillo las metas a futuro, el edil poblano no
debe confiarse; deberá estar atento a sí mismo, a su equipo cercano, a su
imagen, a su propuesta política; en una palabra, a seguir siendo el mismo en el
trato; empero, no como político, donde deberá ser más versátil para que sus
contrincantes no adivinen el paso a dar.
Quién le
podrá negar su legítima aspiración a la gubernatura; a otros niveles
superiores, imagino que nadie, al menos por ahora; pero en ello mismo, se corre
el riesgo de no ver las armas que portan sus contrincantes, tanto de su partido,
como de la oposición; así que ¡¡¡Aguas!!! Pues aún no empieza el “fuego amigo y de los extraños”.
Respecto de
su imagen y difusión está en muy buenas manos, pues Ricardo Gutiérrez Loyola ha mostrado que puede con el paquete; además,
de ser un tipo educado y sensible a la problemática de la prensa. Respecto de
aquellos que se dicen amigos de Tony, pues…de algunos ¿quién sabe?
Qué bárbaro
el edil de San Miguel Xoxtla, Miguel Hernández Ramírez, quien gasta
el dinero del pueblo en chambonadas y no lo destina para equipar a policías y
bomberos; a tener una bomba que permita atacar los incendios; que se capacite a
los cuerpos de auxilio; la verdad, ser policía o bombero en Xoxtla hasta parece
castigo y someterse a la ruleta rusa.

0 comentarios:
Publicar un comentario