Opinión: Imparables asesinatos y extorsiones a
miembros de la Iglesia Católica
Centro Católico Multimedial
A partir de esta ola de
asesinatos, el fenómeno de la extorsión, comúnmente conocido como derecho de
piso, ha tomado fuerza en los estados.
Apenas el
pasado 19 de septiembre fue asesinado a
balazos el sacerdote católico José Alfredo López Guillén en el municipio de
Puruándiro Michoacán. Pocos días antes los sacerdotes P. Alejo Nabor Jiménez
Juárez y P. José Alfredo Juárez de la Cruz fueron ejecutados en el municipio de
Poza Rica, en Papantla Veracruz.
Al inicio
de octubre del 2016, cuatro jóvenes
evangelizadores católicos fueron torturados y asesinados a tiros en el estado
de Michoacán. Los cuatro habían sido privados de su libertad el sábado
primero de octubre por un comando armado en el poblado de La Ruana, en el
municipio de Buenavista Tomatlán, donde formaban parte del grupo evangelizador
católico Arcoiris.
Según el P. José Luis Segura, quien ejerce su
ministerio sacerdotal en la zona de Apatzingán, los jóvenes, eran “ gente buena
y trabajadora”.
Los cuerpos de las víctimas, identificadas como
Willibaldo Hernández, Adán Valencia, Jesús López Urbina y Jesús Ayala Aguilar,
aparecieron el martes 4 de octubre en la comunidad de San Juan de Los
Plátanos, en el municipio de Apatzingán.
Según testigos, los responsables
de estos nuevos asesinatos fueron miembros del cártel de Los H-3, una
organización que infiltró
a grupos de autodefensa.
Según informes de la agencia EEF, en Michoacán
operan el Cártel de los Caballeros Templarios, Jalisco Nueva Generación, Los
Viagras, la Nueva Familia y Los H-3 , así como pequeñas organizaciones
dedicadas a la producción y tráfico de la droga cristal.
A partir
de esta ola de asesinatos, el fenómeno
de la extorsión, comúnmente conocido como derecho de piso, ha tomado fuerza en
los estados de Michoacán, Veracruz, Guerrero, Ciudad de México, Jalisco y
Estado de México, San Luis Potosí, Saltillo, Guanajuato, Colima, Puebla.
El fenómeno de la extorsión no es nuevo, desde
el 2010 la Conferencia del Episcopado Mexicano, ya había echo algunos
señalamientos al respecto. En la actualidad, el numero de extorsiones sigue en
aumento, y aunque los obispos del país han pedido a sus sacerdotes denunciar
estos hechos, todavía no se han creado mecanismos adecuados para afrontar este
problema.
Nuestro
país es por séptimo año consecutivo, el
primer lugar en crímenes de odio contra sacerdotes, religiosos y laicos de
América Latina.
Durante
el actual sexenio del Lic. Enrique Peña
Nieto (2012-2018), se han cometido 15 homicidios contra sacerdotes, 6 laicos y
se tiene registro de 2 presbíteros desaparecidos.
En total
23 agresiones violentas contra
religiosos y miembros de la Iglesia en está administración.
México
sigue siendo peligroso para el ejercicio
sacerdotal. Muchos quisiéramos saber las respuestas a tantas preguntas por la
incontrolable violencia en México. Pero no encontraremos respuestas veraces
hasta no asumir con verdadera responsabilidad, valentía, el respeto por la vida
y el auténtico y desinteresado servicio por los demás.

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