Vladimir Alcántara
Algunas mujeres se visten como
religiosas para hacer creer que pertenecen a una comunidad de vida consagrada y
lograr así que les compren productos o les hagan donativos.
Mediante
un comunicado dirigido a toda la
comunidad arquidióArquidiócesis Primada de Méxicocesana, la Cancillería de la Arquidiócesis Primada de México
ha señalado que el Card. Norberto Rivera Carrera desea advertir a la ciudadanía
sobre falsas colectas para supuestas obras de asistencia religiosa, una
práctica que día a día se vuelve más frecuente, y en la que las o los
operadores se hacen pasar por “voluntarios altruistas” o representantes de
instituciones sociales y asistenciales, quienes se presentan con nombres falsos
u ofrecen referencias dudosas sobre la institución que las respalda, a fin
de poder obtener dinero en efectivo o depósitos en cuentas bancarias.
“El modo de operar es variable –señala el
comunicado–: hay quienes utilizan hábitos de tipo religioso, pero sin signos
cristianos; otros visten ropa normal, pero se colocan algún velo. A veces
portan alguna ‘credencial’ falsa que les autoriza pedir donativos y se
presentan a las puertas de las iglesias para lograr su cometido”.
Se señala
también que dicho fenómeno se ha
extendido a varios puntos de la Ciudad, donde los operadores eligen cruceros de
tráfico intenso, a fin de vender galletas u otros productos, o simplemente
pedir dinero. Algunas mujeres se visten como religiosas para hacer creer que
pertenecen a una comunidad de vida consagrada; hay quienes afirman ser
voluntarias altruistas y tener su casa en Texcoco u otras entidades
mexiquenses. “Pero jamás una de estas personas se ha presentado en el
Arzobispado de México, y no nos consta que tengan permiso del Obispo local,
si es que efectivamente pertenecen a una comunidad de religiosa reconocida por
la Iglesia.
A través
del comunicado el Card. Rivera Carrera
recuerda a toda la comunidad la normativa establecida en el Canon 1265-1, que
establece que “Sin perjuicio del derecho de las religiosas mendicantes, está
prohibido a toda persona privada, tanto física como jurídica, hacer colectas
para cualquier institución o finalidad piadosa o eclesiástica, sin licencia
escrita del Ordinario propio y del Ordinario del lugar”. Así como lo
establecido por la Conferencia del Episcopado Mexicano en relación con el Canon
1265-2, que señala que: “… cuando se trate de colectas que se hagan en más
de una diócesis, debe obtenerse la autorización de este órgano episcopal y de
los Obispos de las diócesis afectadas”.
Finalmente,
la Cancillería arquidiocesana aclara que
el trabajo de la Iglesia en la Ciudad de México está bien organizado: es a
través de las parroquias y templos de nuestra Arquidiócesis, así como de
Cáritas Arquidiócesis de México A.C., como se pueden recibir y canalizar las
ayudas solidarias para los más necesitados. “Por este motivo, la Arquidiócesis
de México se deslinda de toda responsabilidad, ya que no tiene ninguna
injerencia en la labor de estas personas”

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