(Día quinto) Insta el Papa a sacerdotes y religiosos a no resignarse ante un sistema violento

martes, 16 de febrero de 2016

Alejandro Cruz Domínguez
“No somos ni queremos ser funcionarios de lo divino; no somos ni queremos ser empleados de Dios, porque somos invitados a participar de su vida”.

Al celebrar este martes la Santa Misa en el Estadio Venustiano Carranza, en Morelia, Michoacán, el Papa Francisco invitó a los sacerdotes, seminaristas y otros religioso del  país a no caer en una vida de “resignación que nos paralizada”, pues recordó que “no somos ni queremos ser funcionarios de lo divino, no somos ni queremos ser empleados de Dios, porque somos invitados a participar de su vida”.

Explicó que ante una realidad que parece haberse convertido en un sistema inamovible caracterizado por la violencia, la precariedad, la indiferencia y el sufrimiento, los religiosos están llamados a no resignarse.

En su sermón ante aproximadamente 100 mil sacerdotes, seminaristas y religiosos provenientes de las diferentes diócesis del país, el Vicario de Cristo pronunció un mensaje en el que resaltó el sentido y la importancia de la oración para quienes son miembros de la Iglesia.

El Santo Padre les dijo: “Dime cómo rezas y te diré cómo vives, dime cómo vives y te diré cómo rezas, porque mostrándome cómo rezas, aprenderé a descubrir el Dios que vives y, mostrándome cómo vives, aprenderé a creer en el Dios al que rezas”. 
En tono fraternal el Papa explicó que a rezar se aprende, como se aprende a caminar, a hablar, a escuchar. “La escuela de la oración es la escuela de la vida y en la escuela de la vida es donde vamos haciendo la escuela de la oración”.

“Nuestra vida habla de la oración y la oración habla de nuestra vida; porque nuestra vida habla en la oración y la oración habla en nuestra vida”, resaltó.

En su homilía, el Papa también hizo alusión sobre cómo Jesús introdujo a los suyos en el misterio de su vida y la salvación. “Les mostró comiendo, durmiendo, curando, predicando, rezando, qué significa ser Hijo de Dios. Los invitó a compartir su vida, su intimidad y, estando con Él, los hizo tocar en su carne la vida del Padre”.

Explicó que cuando muchos jóvenes llegan al seminario piden a sus formadores que les enseñen oraciones que permitan entrar en un contacto más profundo con Dios, pero lo indicado es seguir orando como se hacía en casa, con fuerza, determinación y sencillez.

El Sucesor de Pedro evocó el ejemplo del primer Obispo de Michoacán, “Tata Vasco”, el “español que se hizo indio”, en el que “el dolor del sufrimiento de sus hermanos se hizo oración y la oración se hizo respuesta”.

Asimismo, el Pontífice pidió rezar por el Arzobispo Emérito de Hermosillo, Mons. Carlos Quintero Arce, fallecido un día antes, a la edad de 96 años.

Al terminar su homilía, el Papa abandonó el recinto deportivo entre aplausos y gritos que decían: “¡Se ve, se siente, el Papa está presente!” y “¡Papa, hermano, ya eres mexicano!

Ansiado, el encuentro del Papa con los jóvenes en Morelia


Vladimir Alcántara

Los jóvenes esperan del Papa un mensaje de aliento, que los reafirme en la fe; ya no quieren tener miedo: P. Juan José Cedeño, Director de la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis.

Este 16 de febrero, luego de presidir una Misa para sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas, el Papa Francisco dio la vuelta olímpica en el Estadio Venustiano Carranza a bordo de un vehículo eléctrico descapotable, para posteriormente salir de ese campo deportivo y abordar el papamóvil rumbo a la casa del Arzobispo de Morelia, Card. Alberto Suárez Inda, con quien el programa del día contempla una comida en privado, para después llevar a cabo una de las actividades de la visita papal que han generado mayores expectativas: el encuentro con los jóvenes

El Santo Padre ha manifestado reiteradamente su preocupación por la juventud, como lo hizo el pasado domingo 14 de febrero al celebrar la Misa Multitudinaria en Ecatepec, cuando llamó a todo el pueblo de México a ser el pueblo de la memoria viva, y a heredar a los hijos el futuro de la fe, que nos hace levantar la cabeza, “así como a mirar en cada hombre a un hermano y en cada hermano a Cristo, para hacer de México una tierra de oportunidades, donde no haya necesidad de emigrar por el oportunismo de unos pocos, y donde no haya que llorar la ausencia de niños y jóvenes que son atraídos por el narcotráfico”.

Así, se espera que hoy, luego de comer con el Card. Suárez Inda y reunirse con un numeroso grupo de niños en la Catedral de Morelia, el Santo Padre se traslade al Estadio José María Morelos y Pavón, donde lo aguardarán unos 90 mil jóvenes, 40 mil dentro del recinto y 50 en la parte exterior, siguiéndolo a través de pantallas electrónicas.

Sobre importante actividad del Papa Francisco, el P. Juan José Cedeño, Director de la Pastoral Juvenil de la Curia Arquidiocesana de México, ha señalado que los jóvenes están esperando un mensaje alentador, un mensaje motivacional, que los afirme en la fe, pues, ya no quieren tener mido a la situación de violencia y otros problemas sociales que se viven en el país.

“Los jóvenes le están preparando un mensaje para el Papa, así como cantos, bailes y una cruz para que la bendiga. Quieren oír su mensaje, ese mensaje que los invite a seguir luchando, a construir aquí mismo el reino de Dios. Desde que supieron que venía el Papa Francisco y que iba a tener un encuentro directamente con ellos, se comenzó a vivir mucha alegría, se empezó a ver a los equipos ensayando sus números, bailando, aplaudiendo, gritando, inventando porras. Hay mucha motivación por parte de esta juventud que ya está haciendo lío, como ha dicho el Santo Padre”.

Finalmente, el P. Juan José Cedeño, pidió a todos los jóvenes escuchar con atención el mensaje que les dará el Santo Padre, así como trabajar y comprometernos en lo que él nos diga. “Se trata de una juventud golpeada por problemas como el narcotráfico, la falta de oportunidades y otras problemáticas, y por eso esperan tanto este encuentro con el Papa, que es para nosotros una gran bendición de Dios”.


Pide el Papa Francisco a niños no dejarse pisotear por nadie




Vladimir Alcántara Flores

En un alegre y emotivo acto, el Papa se reunió en la Catedral de Morelia con seiscientos niños provenientes de las parroquias locales y las diócesis aledañas.

Este martes 16 de febrero, alrededor de las tres de la tarde, el Papa Francisco llegó a la Catedral de Morelia, en compañía del Arzobispo local, Card. Alberto Suárez Inda, para reunirse con centenares de niños, quienes lo recibieron gustosos e inquietos, con cantos, gritos y aplausos espontáneos.

Al arribar a la Catedral, el Santo Padre tuvo un breve encuentro con 14 rectores de universidades mexicanas y con seis ministros de cultos distintos; posteriormente, dialogó con los padres canónigos, para luego dirigirse al fin a su encuentro con los seiscientos niños del Catecismo, que lo aguardaban desde temprana hora en compañía de sus catequistas. Al llegar a la nave central del recinto, saludó a la niña originaria de Michoacán que fue curada milagrosamente por la intercesión del beato José Sánchez del Río, cuya canonización se encuentra actualmente en proceso en la Santa Sede; y después se colocó frente a todos los menores para ofrecerles su  mensaje. 

Así, el Papa Francisco, frente a los cientos de niños provenientes de las parroquias locales y las diócesis aledañas, pidió a Jesús por ellos, para que los haga crecer con mucho amor, a fin de que puedan ser cristianos en serio, para que cumplan los mandamientos que Él les dio: amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como Él nos amo. “Le voy a pedir también a la Virgen que nos cuide, que nos bendiga. Cada uno piense en su corazón, en la familia que tiene, en los amigos; y más si están peleados con uno, piensen en él y pidan a la Virgen que lo proteja, porque la vida no es linda con enemigos. También pidamos por todas las personas que nos ayudan: monjas, sacerdotes, maestros. Así como una bendición muy especial para mamá, para papá y para los abuelos”.

Después de su mensaje a los niños, como es su costumbre, el Santo Padre saludó y besó a los menores enfermos, quienes estaban situados en la parte delantera de la nave central, y tras este gesto de amor y misericordia, se dirigió a la parte del inmueble donde se hallaba instalado el Coro Monumental de Morelia. “Nosotros somos un coro muy versátil –dijo una niña al Papa a manera de presentación–, porque además de que cantamos, componemos; y en esta ocasión hemos hecho una canción con mucho amor, cariño y pasión, que ahora le dedicamos”.

Tras escuchar el canto que interpretó para él el Coro Monumental de Morelia, el Papa felicitó a todos los integrantes. “Los felicito en serio; el arte, el deporte, ensanchan el alma, hacen crecer bien, no aplastan la vida. Sigan siendo creativos, busquen la belleza, las cosas que duran para siempre. ¡Y nunca, pero nunca, se dejen pisotear por nadie!

Tras pedir a los pequeños músicos que no se olvidaran de rezar por él, y que de vez en cuando le cantar una canción aunque estuviera lejos, el Santo Padre salió de la Catedral para encontrarse con el Presidente Municipal de Morelia, Alonso Jesús Martínez Alcázar, quien, acompañado por su familia, le entregó las “Llaves de la Ciudad”. Así, el Sumo Pontífice abandonó el recinto acompañado por el repiqueteo de las campanas, para dirigirse al estadio José María Morelos y Pavón, donde sostendrá un encuentro con jóvenes.


Mentira que la única forma de vivir es dejando la vida en manos del narcotráfico: Papa Francisco a jóvenes


Alejandro Cruz Domínguez

En distintos momentos de su discurso, el Papa reiteró con diversos ejemplos y metáforas que siempre los jóvenes serán la riqueza del país.

Al celebrar su encuentro con jóvenes en el “Estadio Morelos” en Morelia,  Michoacán, el Papa Francisco invitó a la juventud mexicana a entender que es mentira que la única forma de vivir, “de poder ser joven, es dejando la vida en manos del narcotráfico o de todos aquellos que lo único que están haciendo es sembrar destrucción y muerte”.

Digiriéndose a los más de 50 mil jóvenes que acudieron a su encuentro, el Papa hizo énfasis en que “Jesús nunca nos invitaría a ser sicarios, sino que nos llama a ser discípulos. Él nunca nos mandaría a la muerte, sino que todo en Él es una invitación a la vida”.

En su mensaje, el Vicario de Cristo resaltó que en el mundo actual existen fenómenos y conductas sociales que amenazan y destruyen la esperanza que tienen los jóvenes, así como su posibilidad de conseguir un futuro que valga la pena vivir. 

Así, pidió a los presentes que “no sean las riquezas materiales las que conduzcan el rumbo de sus vidas”, pero reveló que ellos, y no otra cosa, son la verdadera esperanza y riqueza de México.

“Uno de los mayores tesoros de esta tierra mexicana tiene rostro joven, son sus jóvenes. Sí, son ustedes la riqueza de esta tierra”, dijo.

En distintos momentos, el Papa reiteró con diversos ejemplos y metáforas que siempre los jóvenes serán la riqueza del país, y que por lo tanto, para mantener viva y latente esta riqueza, la esperanza de los jóvenes debe ser defendida y renovada.  

“La principal amenaza a la esperanza (de los jóvenes) es hacerte creer que empiezas a ser valioso cuando te disfrazas de ropas, marcas, del último grito de la moda, o cuando te vuelves prestigioso e importante por tener dinero (…) La principal amenaza es cuando uno siente que debe tener plata para comprar todo, incluso el cariño de los demás”. 

El Santo Padre también recordó que  “es difícil sentirse la riqueza de una nación cuando no se tienen oportunidades de trabajo digno, posibilidades de estudio y capacitación, cuando no se sienten reconocidos los derechos que terminan impulsándolos a situaciones límites”.

En el estadio y ante el Santo Padre, jóvenes de distintas diócesis del país externaron sus preocupaciones y puntos de vista ante el fenómeno de la violencia y la falta de oportunidades que afectan el desarrollo de la nación.

En su turno, una de las jóvenes dijo al Papa que para los jóvenes mexicanos la familia tiene aún una gran trascendencia, pues es la escuela para la vida donde se adquieren costumbres y hábitos que van construyendo su personalidad, donde se aprende a resolver los problemas y comienzan a sentirse parte de una comunidad. 

“Pero nos duele ver cómo para muchos son más importantes las cosas materiales que las personas; la palabra ‘amor’ cuesta trabajo pronunciarse; nos hace falta el abrazo y el regaño de la familia”.

Por su parte, un joven de nombre Alberto dijo al Santo Padre ser parte de los 30 millones de jóvenes que en México anhelan la paz. “Aumentan entre las víctima del narcotráfico, las adicciones; muchas familias sufren la pérdida de sus hijos a causa de los grupos criminales. Pero en medio de todo esto, la paz es un don que seguimos anhelando. Como católicos, queremos recibir la paz de Cristo. Papa Francisco, le agradezco de antemano, su presencia, su palabra y su consuelo.

Roberto, otro joven, le externó que crece cada vez más el acceso para los jóvenes a las nuevas tecnologías, pero se ha perdido el encanto de ver o escuchar la presencia de quien está al lado. “Hoy los jóvenes queremos comprometernos a vencer la tibieza y los conformismos, los miedos que nos acobardan y nos impiden afrontar la vida. Nos comprometernos a ir más allá de nuestras circunstancias individuales y a ser jóvenes en salida. ¡Queremos ser jóvenes con espíritu evangélico! ¡Ruegue por México, ruegue por nosotros!

“Los jóvenes hemos escuchado que somos la esperanza para un futuro mejor –dijo finalmente una joven de nombre Daniela al Sumo Pontífice–, nos han dicho que representamos un enorme potencial para la evangelización; pero en nuestro corazón surge una pregunta: ¿y quién trae esperanza para nosotros. “La respuesta viene inmediatamente a nuestros corazones: ¡Cristo Jesús. Papa Francisco, tú eres nuestro amigo cercano, el hermano mayor; tú eres latinoamericano, y por eso conoces el corazón de todos los jóvenes latinoamericanos. 

El santo Padre envió un especial mensaje a los miles de jóvenes tapatíos que no pudieron realizar el viaje a Morelia, pero aprovecharon la ocasión para reunirse en la Plaza San Juan Pablo II, en Guadalajara, “me han dicho que son miles los jóvenes que están allá, así que somos dos estadios reunidos”. 


Con música, banderines, porras y ovaciones, el Santo Padre fue despedido por los miles de jóvenes que escucharon atentos su mensaje y que agradecieron la bendición que llevó al Estado de Michoacán. 

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
El Normativo Noticias © 2011 | Designed by RumahDijual, in collaboration with Online Casino, Uncharted 3 and MW3 Forum