Carlos Villa Roiz
Las Puertas Santas simbolizan el
paso del pecado a una vida de santidad. Quien las cruza expresa a Dios su deseo
de cambiar de forma de vida y su voluntad de arrepentimiento.
Las puertas santas no son la chistera de un
mago. No basta con cruzar por ellas para que, cómo actos de magia, queden
condonadas las penas del Purgatorio.
Los Papas,
por la facultad concedida por Jesús de
perdonar los pecados y de atar en la tierra lo que quedará atado en el cielo,
generosamente conceden la Indulgencia Plenaria en los Jubileos ordinarios y
extraordinarios, para quienes, tras cruzar las Puertas Santas, escuchen la
santa Misa con devoción, confiesen sus pecados al sacerdote y obtengan la
absolución tras un sincero arrepentimiento de las faltas, y finalmente
comulguen, es decir, reciban dignamente el Cuerpo de Cristo.
Como un
gesto de gratitud a los Papas, también
se pide que se rece por las intenciones de los Pontífices que siempre están
cargadas de misericordia y bondad.
El
sacramento de la Penitencia o Confesión
es lo que quita el pecado de una persona, sin embargo, estas faltas acumuladas
que manchan el alma requieren de una purificación que se da en el Purgatorio,
pues no se puede entrar al cielo con esas imperfecciones.
Un ejemplo
sencillo: los pecados son como clavos
insertados en un madero. Con la confesión se pueden extraer pero los agujeros
quedan, y solo se pueden resanar en el purgatorio, a menos que la persona
puede obtener una Indulgencia Plenaria que es como “un borrón y cuenta
nueva”.
Las Puertas
Santas simbolizan el paso del pecado a
una vida de santidad. Quien las cruza expresa a Dios su deseo de cambiar de
forma de vida y su voluntad de arrepentimiento.
La Indulgencia Plenaria no se alcanza nada más
con cruzar por estas puertas como por actos de magia.
El Papa
Francisco ha decretado un Jubileo
extraordinario dedicado a la Misericordia, oportunidad magnífica para alcanzar
esta Indulgencia Plenaria, gratuitamente, con tan solo pedir a Dios perdón por
los pecados y cumplir con dos importantes sacramentos: la Confesión y la
Comunión.
La Puerta Santa de la Catedral Metropolitana
de México será abierta este domingo 13 de diciembre, a las 11:00 horas, por el
cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México. También se
abrirá la Puerta Santa de la Basílica de
Guadalupe y una en cada sede litúrgica de las ocho vicarías episcopales.

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