P. Sergio G. Román
Para él la Navidad es un día de
fiesta no sólo porque Jesús nació ese día en Belén de Santa María Virgen, sino
porque él mismo nació como hijo de Dios por el Bautismo.
La Navidad es una fiesta muy
amada
El Papa Francisco fue bautizado en la
Parroquia de San Carlos Borromeo, Basílica de María Auxiliadora, en el
barrio de Almagro de Buenos Aires, el 25 de diciembre de 1936. Para él la
Navidad es un día de fiesta no sólo porque Jesús nació ese día en Belén de
Santa María Virgen, sino porque él mismo nació como hijo de Dios por el
Bautismo. Por eso recomienda que averigüemos la fecha de nuestro Bautismo y
la celebremos como celebramos nuestro cumpleaños, porque es una fiesta muy
importante.
Cuando seguimos su caminar en este ministerio de
ser Papa, nos damos cuenta de qué intensamente vive la Navidad y cómo comunica
a los cristianos la importancia de esta fiesta. No cabe duda de que ama
profundamente la Navidad y que la vive con especial alegría.
El Árbol de Navidad y el
Nacimiento
Símbolos
de la Navidad son, desde luego, el
Nacimiento promovido por san Francisco de Asís y el árbol de Navidad que se ha
ido imponiendo en el mundo como indispensable en la fiesta navideña.
El 7 de diciembre, desde El Vaticano, el Papa
ha encendido el árbol de Navidad de la ciudad de Asís, cuna de san Francisco,
dedicado a los migrantes y refugiados que llegan a las costas italianas desde
el Oriente, obligados por el clima de violencia y asesinatos reinante en los
países acosados por el Estado Islámico. El Nacimiento al pie del árbol de Asís
fue montado en una barca que sirvió de escape a nueve personas que llegaron
vivas a la isla italiana de Lampedusa. Otros fugitivos, miles, han muerto en el
intento de lograr su libertad.
El Papa trasmitió ese día la petición de los migrantes:
“digan que somos personas como ustedes. Tenemos hijos y sólo queremos
vivir. No somos terroristas”.
En la
gran plaza del Vaticano se levanta un
árbol donado por los alemanes y un Nacimiento con figuras de tamaño natural
elaborado y donado por los italianos de Trento. En diferentes lugares del
Vaticano se exponen nacimientos llegados de todo el mundo. Desde hace siete
años, México celebra en el vaticano una Navidad Mexicana; este año tocó a Chiapas exhibir su artesanía e,
incluso, ofrecer una muestra gastronómica.
Bendición de las imágenes del
Niño Jesús
Se va volviendo tradición, desde el Papa Pío XII,
que los niños de Roma y de los alrededores lleguen al Vaticano para que el Papa
bendiga las imágenes del Niño Jesús que ellos acostarán en el pesebre en la
Navidad. El año pasado, el Papa obsequió a los niños un devocionario con las
oraciones más importantes para acompañar su vida y cada momento de ella.
Los regalos del Papa
Al Papa
le gusta regalar, pero escoge muy bien a
quién da sus regalos y qué tipo de regalos son los más convenientes.
Regaló bolsas de dormir a los
menesterosos de Roma que acostumbran dormir en los rincones de los edificios y
de las estaciones del metro de la ciudad. Con ayuda de los directivos del
metro, regaló sobres que contenían boletos del metro, timbres postales del
Vaticano y otros objetos útiles.
Los alimentos que le envían los hace llegar a los comedores que brindan comida
a los pobres. A los presos les envió
ejemplares de los Evangelios y libros de oraciones.
La Navidad del Papa
¿Cómo
pasa el Papa la Navidad? Como muchos
sacerdotes y obispos cuya familia es el pueblo santo de Dios y que no tienen
una familia propia. Celebramos la Misa “de Gallo” ahora a temprana hora y
después convivimos con algunas familias y nos retiramos a nuestra casa. El Papa
cena sencillamente acompañado de algunos amigos, brinda con sidra y, como
buen hijo de italianos, come pannettone,
un pan muy del gusto de los italianos.
Cuenta
que en una Navidad que celebró en Roma,
antes de ser Papa, permaneció en oración hasta la Misa de la aurora. Para él la
Navidad es motivo de acercamiento a Dios, de reflexión y de oración.
Al día
siguiente, o sea en Navidad, desde el
balcón central del Vaticano, lanza su mensaje de Navidad al mundo y bendice
“urbi et orbi”, a la Ciudad de Roma y al orbe entero del cual es pastor. El
mensaje navideño suele darse en varios idiomas para hacer sentir la
universalidad de la Iglesia.
Lo que nos pide el Papa
Jesús es el Príncipe de la Paz,
por eso lamenta el Papa que celebremos la Navidad en un ambiente de guerra.
Nos pide
que dejemos a un lado lo mundano y
hagamos más caso a lo espiritual.
Nos pide que seamos misericordiosos.
Nos
alienta a ser nosotros mismos el mejor
regalo de Navidad y a que no pensemos que los regalos materiales son lo más
importante.
Nos anima
a que Jesús siga naciendo cada día en
nosotros.

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