En el puente de San Francisco Ocotlán,
con motivo del encharcamiento de anoche, los uniformados dieron un ejemplo
claro de lo que es hacerse “pendejos”
Por Francisco
Ortega Hernández
Santa María Coronango, Puebla.- Anoche, al filo de las 21:00 horas,
a consecuencia del chubasco que se abatió sobre el valle de Puebla, como ya se ha hecho costumbre, el puente de
San Francisco Ocotlán, a un costado de la autopista México Puebla, sobre el
kilómetro 120, se encharcó, haciendo tortuoso el tránsito vehicular y que
decenas de carros quedaran varados sobre lodo y aguas negras.
Sin embargo, lo
grave, es que un grupo de seis policías
municipales de Coronango, que, con todo y patrulla se encontraban en la zona,
no asistieron a ningún automovilista; sólo se guarecieron del aguacero bajo el
manteado de un puesto semifijo; no les importó que hubiera al interior de los carros
varados niños, mujeres y personas de la tercera edad, a quienes les llegaba el
agua más allá de la cintura.
Cuando se les
inquirió a los “guardianes” sobre su
actitud, de manera bobalicona respondieron, que no era parte de sus “funciones”;
que si “ensuciaban” el uniforme y las botas, su superior se los cobra, “son
ordenes de la jefa” (Hermelinda Macoto Chapuli, edilesa de Coronango); otro más
de los policías, de manera cínica, remarcó, “la verdad, jefe, es que nos mandan
a hacernos pendejos”.
En tanto,
algunos choferes se vieron en la necesidad
de desembolsar dinero, entre unos 50 a 200 pesos, que un grupo de vecinos de la
zona cobraban por auxiliar y sacar del atolladero a los carros.
Mientras
tanto, las y los automovilistas
afectados, lo menos que deseaban a las autoridades del ramo, SCT y municipales,
es que fueran a ching….a su madre; pues estos problemas, el del encharcamiento
y el de los policías que se hacen pende…ya datan desde hace varios años.

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