Carlos Villa Roiz
Este jueves se hizo oficial el
nombramiento luego de que la presidenta de la UNESCO, Irina Bokova, entregara
el certificado al mandatario mexicano.
Hace unos
días dimos a conocer en este mismo medio
que el Acueducto del Padre Tembleque había sido inscrito por la UNESCO en la
lista de Patrimonio Mundial por considerarlo como la obra de ingeniería
hidráulica más importante durante el virreinato en el continente americano.
Este jueves, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, hizo oficial el
nombramiento al recibir el diploma por parte del organismo de la ONU que
dirige Irina Bokova.
Entre
otros sitios mexicanos que han sido
declarados como bienes patrimoniales de la humanidad y que tienen una relación
directa con el proceso de evangelización y el trabajo de ilustres misioneros,
sacerdotes y religiosos, están varios centros históricos y sus respectivas
catedrales y templos, entre ellos el de la Ciudad de México, Querétaro, Puebla,
Zacatecas, Oaxaca, Guanajuato, entre otros. Además, también son patrimonio cultural
del mundo algunas construcciones particulares como los conventos del siglo
XVI que fueron levantados en las cercanías del volcán Popocatépetl, así como
las misiones de la Sierra Gorda de Querétaro, donde la labor franciscana salta
a la vista.
Acueducto
El acueducto diseñado y construido bajo la
dirección del religioso franciscano Francisco de Tembleque abastecía de agua
potable al pueblo de Otumba, en el Estado de México, a través de 48.2
kilómetros, desde los manantiales que brotaban al pie del volcán Tecajete,
en las fértiles tierras de Zempoala, Hidalgo.
Algunas
de las dificultades técnicas de esta
monumental obra fueron el cruce de pendientes, para lo cual se construyeron
caños de barro que fueron dispuestos bajo tierra; arroyos y una enorme depresión
de casi 40 metros de altura que es conocida como la Cañada del Papalote,
sobre la cual se levantaron 68 arcos que se extienden por 1020 metros.
Al paso
del acueducto también se construyeron
cajas de agua para suministrar el vital líquido a otras poblaciones que
carecían de él. Los apantles fueron hechos con piedra pegada con argamasa de
tezontle y cal, y fueron aplanados con la técnica prehispánica del bruñido que
se hacía con una piedra que los dejaba casi impermeables de tan lisos.
En la
obra participaron de manera voluntaria
400 indígenas. La Real Audiencia calculó una inversión de 20 mil pesos y el
resultado fue la más importante obra de ingeniería hidráulica de Nueva España,
sin que fuera una carga para la corona española. Dan testimonio de esta obra
fray Gerónimo de Mendieta, fray Bernardino de Sahagún, y un manuscrito
localizado en el Archivo General de Indias de Sevilla, titulado Información
hecha por D. Luis de Velasco Virrey de Nueva España, sobre lo tocante al
agua que se lleva al pueblo de Otumba, fechado en 1562.
El
acueducto fue edificado de 1555 a 1572 y
se sabe que suministró agua por 200 años. Hoy ha sido restaurado por expertos
del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Al haber
sido incluido en el listado patrimonial
de la UNESCO, México se convierte en el país latinoamericano con mayor número
de ellos, con 33 zonas arqueológicas, ciudades históricas y monumentos
inscritos.

0 comentarios:
Publicar un comentario