https://www.youtube.com/watch?v=SRv-JktJ8eM
Rey Misterio le asestó una patada
voladora que le partió el cuello
Se evidencia la falta de asistencia
médica especializada
Por Francisco
Ortega Hernández
Como cubetada
de agua fría cayó entre los mexicanos, sobre todo aquellos que les gusta el
deporte, la noticia sobre la muerte de Pedro Aguayo Ramírez, conocido en el
arte del pancracio como “El Hijo del
Perro Aguayo” en una lucha de tríos en arena de Tijuana. El hecho corrió como
reguero de pólvora; aunque mucha gente creía que era una broma de mal gusto.
El luchador rudo, nació en 1979, fue
el creador del concepto “Los Perros del Mal”, donde se presentaba a luchar
llenaba las arenas; así sucedió, en la fatídica de la ciudad norteña.
De acuerdo a
videos, la patada que le asestó el Hijo
de Rey Misterio, se pudiera considerar como normal en ese riesgoso deporte, de
inmediato El Hijo del Perro Aguayo cayó sin sentido sobre las cuerdas. Ahí, la
lucha seguía, pues nadie atinaba a entender la gravedad del momento. Qué decir
de Konan, empresario, que se acercó al luchador en desgracia y lo movió de la
cabeza; luego se escuchaba a una persona que parecía paramédico que pedía a
gritos una cánula para facilitarle la respiración al caído.
Luego, da pena como suben a una camilla a Pedro
Aguayo y como todo mundo quería imponer la manera de trasladarlo a la ambulancia
y subirlo a ella. La verdad, los luchadores no cuentan con asistencia médica,
ya no diga Usted calificada, al menos de farmacias Similares.
Lo cierto, es que la muerte del
aguerrido luchador fue difundida por todos los medios, nacionales y muchos extranjeros.
Así que descanse en paz Pedro Aguayo Ramírez “El Hijo del Perro Aguayo”.

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