La PGJ a
través de la DGADAI logró el esclarecimiento del secuestro y homicidio del
joven estudiante del Tecnológico de Monterrey, campus Puebla
Los autores del delito son menores de edad.
Uno de ellos estudiante y compañero del mismo
campus.
En el combate
frontal contra el delito de secuestro, la Procuraduría
General de Justicia del Estado a través de la Dirección General de Atención a
Delitos de Alto Impacto (DGADAI), logró esclarecer el secuestro y homicidio
del joven de 18 años de edad, estudiante del bachillerato en el Tecnológico de Monterrey campus Puebla.
El 06 de
febrero del año en curso, aproximadamente a las 16:00 horas el joven estudiante
salió de las instalaciones educativas para visitar a su mamá quien se
encontraba hospitalizada en la
Beneficencia Española, e hizo escala en un establecimiento de venta de
alimentos ubicado en la entrada del Fraccionamiento
Lomas de Angelópolis de esta ciudad capital. Minutos más tarde su familia
realizó contacto telefónico con él para saber su ubicación, y les refirió que
se encontraba a unas cuadras de dicho nosocomio, siendo ésta la última
comunicación que tuvo con su familia.
Es hasta las
09:30 horas del día siguiente, esto es, el 7 de febrero, cuando la familia de
la víctima recibió la primera llamada de exigencia económica en la que le
requerían la cantidad de 15 millones de pesos, a cambio de liberar a su hijo.
En virtud de lo anterior, presentaron la denuncia correspondiente ante la Dirección General de Atención a Delitos de
Alto Impacto (DGADAI), dando inicio a la averiguación previa
PGJP/DGICDS/AP/02/2015, por el delito de secuestro, por lo que de manera
inmediata se le otorgó a la familia de la víctima desde ese momento y hasta el
día de hoy la atención correspondiente ordenada en los protocolos existentes en
materia de secuestro.
Así entonces,
iniciaron las labores de rastreo y análisis de la información que se fue
generando; sin embargo, y aun cuando habían pasado 5 días de negociación en los
que se realizaron más de 6 llamadas de exigencia económica, el 11 de febrero
del mismo año, el Agente del Ministerio
Público de esta Dirección General recibió información por parte del Estado de
Veracruz, en la que hicieron del conocimiento que desde el 7 de febrero de
2015, esto es, al día siguiente en que fue privado de su libertad y el mismo
día en que iniciaron las llamadas de exigencia económica, se localizó en un
paraje de la población de Yecuatla,
Veracruz, un cuerpo sin vida el cual coincidía con las características
físicas y de vestimenta del joven estudiante, por lo que en colaboración con la
Procuraduría General de Justicia del
Estado de Veracruz, personal de esta Dirección y los familiares de la
víctima se trasladaron al Estado vecino a efecto de realizar la identificación
del cuerpo y los trámites correspondientes.
Ante el
hallazgo acontecido en el Estado vecino, se estableció la coordinación entre
esta Dirección General de Atención a Delitos de Alto Impacto de Puebla y la
Unidad Antisecuestros del Estado de Veracruz, a efecto de intercambiar la
información que permitiera el esclarecimiento del secuestro y homicidio del
joven estudiante.
Derivado de
la colaboración existente entre ambos Estados, el 13 de febrero del presente
año, la Unidad Antisecuestro del Estado de Veracruz encontró el vehículo en que
fue secuestrada la víctima en el estacionamiento de un negocio de comida rápida
en las inmediaciones del municipio de Xalapa, Veracruz, y de inmediato se le
practicaron las diligencias de Ley, tendientes a encontrar indicios que
permitieran la identificación de los probables responsables.
Como
resultado de las labores de inteligencia y rastreo de información de campo y
gabinete obtenida por el Agente del Ministerio Público, Agentes Ministeriales y
Peritos adscritos a la DGADAI, se logró establecer que el 6 de febrero del año
en curso, la víctima salió de la institución educativa alrededor de la 16:00
horas, en compañía de otro estudiante del mismo campus, quien hoy sabemos tiene
17 años de edad, originario de Xalapa, Veracruz y conocido de la víctima, ambos
abordaron el vehículo marca Mercedes Benz, color gris plata con placas de
circulación PZZ2354 del Estado de Puebla, propiedad de la víctima.
Minutos más tarde, ambos arribaron a un establecimiento de venta de
alimentos ubicado en la entrada del Fraccionamiento Lomas de Angelópolis de
esta ciudad capital, después de que la víctima compró comida para llevar se
retiraron juntos.
A las afueras
del fraccionamiento Lomas de Angelópolis y a solicitud del acompañante de la
víctima, abordaron el vehículo otras dos personas quienes supuestamente eran
amigos de este último, ambos menores de edad y originarios también de Xalapa,
Veracruz, solicitándole a la víctima los acercara al domicilio del primer
acompañante, hecho que la víctima consintió en razón de quedar en la misma
dirección que el hospital en el que se encontraba internada su mamá.
Una vez que
arribaron cerca del domicilio del compañero de la víctima ubicado en el
fraccionamiento El Molino, frente al Tecnológico de Monterrey, campus Puebla,
la victima detuvo el auto para que descendieran, es entonces, cuando los dos
pasajeros que se encontraban en el asiento posterior, amagan y someten a la
víctima trasladándola hacia la parte trasera del vehículo, una vez que logran
controlarla uno de ellos conduce el vehículo y toda vez que quien conoce la
Ciudad de Puebla es el menor compañero de la víctima, éste es el encargado de
sacarlos hasta la autopista México-Puebla, con dirección a Veracruz, lugar en
el que desciende a efecto de regresar a su domicilio e informarles lo que
pasaba respecto al tema y así mantener el control de la situación.
Posterior a
ello, los dos menores que llevan a la víctima privada de su libertad se dirigen
al Estado de Veracruz, en donde privan de la vida a la víctima tras inferirle
diversas lesiones con arma punzocortante, abandonando el cuerpo en un
paraje conocido como “La Curva Z” en el Municipio de Yecuatla, Veracruz,
haciéndoselo saber al compañero de la víctima y cómplice del ilícito, lo
anterior en virtud de que la comunicación que sostenían era muy constante ya
que este último les informaba de lo que la familia hacía así como de lo que se
enteraba respecto a la búsqueda de la víctima.
Sin embargo,
y aun cuando de acuerdo a lo referido por uno de los menores involucrados
asegurados, el móvil de dicho ilícito era el secuestro, esto es, privarlo de la
libertad para exigir un numerario equivalente a 15 millones de pesos, deciden
privar de la vida a la víctima antes de iniciar las llamadas de negociación en
razón de que conocía perfectamente a uno de sus captores, pues resultaba ser
compañero de la misma institución educativa, dejando el cuerpo en la población
de Yecuatla, Veracruz, por la mañana del día siguiente en que fuera privado de
su libertad.
Tras realizar
diversas diligencias se obtuvieron elementos de prueba que permitieron
acreditar la participación de los involucrados así como su identificación, por
lo que el Agente del Ministerio Público adscrito a la DGADAI ordenó la
presentación de los mismos.
El sábado 21
de febrero del presente año, se logró el aseguramiento y puesta a disposición
del compañero de la víctima quien fue puesto a disposición del Agente del
Ministerio Público adscrito a la DGADAI, sin embargo al ser menor de edad, se
remitió a la Agencia Especializada en Justicia para Adolescentes.
Si bien es
cierto que la DGADAI, esclareció el caso y aseguró a uno de los involucrados
que de acuerdo al rastreo de información se ubicaba en el Estado de Puebla,
también lo es que la investigación sigue abierta en tanto se logre la captura
de los otros dos involucrados, a quienes la Unidad Antisecuestros del Estado de
Veracruz ya está ubicando y localizando dado que se tiene referencia que no
solo son originarios de aquella entidad, sino que también se ubican en la
misma.
Además, los
involucrados en el presente hecho se encuentran relacionados con otro secuestro
ocurrido en Veracruz, en donde fueron reconocidos por la víctima, quien escapó
de su cautiverio.
Debe
destacarse que los datos personales así como los retratos y/o fotografías de
los infractores menores de edad o cualquier medio que los identifique, de
conformidad con los tratados de derechos humanos internacionales y tratamiento
para menores infractores, prohíbe su publicación por cualquier medio.
Es de resaltar que la colaboración institucional que la DGADAI tuvo con
el plantel educativo, fue de manera óptima, ya que en más de una ocasión que se
requirió información, ésta fue proporcionada de forma ágil, inmediata y
completa. Por lo anterior, es importante que las instituciones colaboren con la
procuración de justicia con la finalidad de presentarle a la sociedad
resultados como este.
Con los resultados de la investigación sustentada en diversas pruebas
periciales, de Inteligencia y operativas, la Dirección General de Atención a
Delitos de Alto Impacto de la Procuraduría General de Justicia de Puebla
reitera el firme compromiso de combatir el secuestro.

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