Zoila Bustillo
El cardenal Norberto Rivera
Carrera invita a todo el presbiterio y fieles laicos a disponerse para vivir
fructuosamente este tiempo de gracia.
Con el
propósito de favorecer la experiencia de la conversión y la gracia de la
reconciliación durante el tiempo de
Cuaresma, el Card. Rivera Carrera ha facultado a todos los sacerdotes de la
Arquidiócesis de México para perdonar, en nombre de Cristo, algunos pecados reservados a los Obispos, como es
el caso del aborto.
La
Cuaresma –que este año dará inicio el 18 de febrero, Miércoles de Ceniza– es un
tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada
creyente. Es por ello que el cardenal
Norberto Rivera Carrera invita a todo el presbiterio y fieles laicos a
disponerse para vivir fructuosamente este tiempo de gracia.
Perdón
del aborto
La grave falta del aborto, contemplada en el Canon
138, establece que “quien procure el aborto, si éste se produce, incurre en
excomunión latae sententiae”. Sin embargo, de acuerdo a la disposición emitida
por el Arzobispo de México, durante la Cuaresma todas aquellas personas que
hayan participado directa o indirectamente en un aborto pueden acercarse a sus
parroquias para confesarse y buscar el perdón sacramental.
En tiempo
ordinario, esta facultad corresponde a los obispos
y a algunos sacerdotes que cuentan con facultades especiales permanentes,
quienes se encuentran en la Catedral Metropolitana, en la Basílica de Guadalupe
y en cada una de las Vicarías Episcopales.
Recomendaciones
En la
circular –que va dirigida a sacerdotes, religiosos y fieles laicos– el Card.
Rivera también llama a poner en práctica las siguientes recomendaciones para
vivir este tiempo:
Organizar
de manera eficaz las celebraciones y actividades cuaresmales.
Que los
sacerdotes ofrezcan pláticas cuaresmales para ayudar a los fieles a vivir
fructuosamente este tiempo.
Que la
imposición de la ceniza, signo con el que comienza el caminar cuaresmal, se
realice, de ser posible, dentro de la celebración Eucarística o bien en
celebraciones de la Palabra, para que los fieles puedan captar el sentido
auténtico de este signo. En este sentido, la circular aclara que no se deben
usar corchos o instrumentos para la imposición de la misma, pues esto no es
compatible con el significado y naturaleza de un sacramental.
Tener
presente que las privaciones voluntarias pueden ayudar a aliviar las
necesidades de los desvalidos, pues de este modo se vive la actitud de la
caridad cristiana al compartir algo de lo que se tiene.
Observar
juntamente el ayuno y la abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo,
y los demás viernes de Cuaresma solo la abstinencia, la cual puede ser
conmutada por una obra de caridad, de piedad u otro sacrificio voluntario
significativo.
Cabe
recordar que el ayuno obliga a quienes hayan cumplido 18 años hasta los 59, y
la abstinencia desde los 14 años en adelante, sin límite de edad.

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