Carlos Villa Roiz
El Padre Ricardo Valenzuela,
canónigo encargado de liturgia en la Catedral de México, explicó que san Felipe
de Jesús fue beatificado el 14 de septiembre de 1627, junto con sus compañeros
mártires franciscanos en una colina de Nagasaki, Japón, y que fue canonizado el
8 de junio de 1862.
El Venerable Cabildo de la Catedral
Metropolitana de México celebrará con toda solemnidad a San Felipe de Jesús, primer santo
mexicano, este jueves 5 de febrero, y desde las vísperas del día anterior,
miércoles, a las 5:30 de la tarde.
San
Felipe de Jesús es Patrono de la ciudad de México y de la Arquidiócesis Primada
de México; en la catedral de encuentra una importante reliquia suya que se pudo
rescatar después de su martirio, además de la pila donde fue bautizado, y en donde
por tradición, cada año se bendice agua bendita que es repartida entre los
fieles. Esto ocurrirá al término de la misa capitular, a las 9:30 horas,
después del rezo de Laudes, en la capilla de San Felipe de Jesús.
También
es una tradición obsequiar ese día higos a los fieles, en recuerdo de una
leyenda sobre una higuera que se encontraba en el patio familiar en la ciudad
de México, y que reverdeció, el día en el que Felipe de Jesús fue crucificado.
El Padre
Ricardo Valenzuela, canónigo encargado de liturgia en la Catedral de México,
explicó que san Felipe de Jesús fue beatificado el 14 de septiembre de 1627,
junto con sus compañeros mártires franciscanos en una colina de Nagasaki,
Japón, y que fue canonizado el 8 de junio de 1862.
“La
fiesta de San Felipe de Jesús es una celebración nacional que debe ser
impulsada con orgullo y que no olvidarse; San Felipe también es santo patrono
de la juventud mexicana”, concluyó el Padre Valenzuela.
La
Capilla de San Felipe de Jesús, además, tiene especial relevancia histórica,
pues allí fueron sepultados los restos de los héroes de la independencia, y
allí yacen los restos de Don Agustín de Iturbide, en una urna de cristal.

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