A partir del 1º de enero de 2015, en México ya no se venden lámparas incandescentes de 40 watts, que prácticamente dominaron el mercado de iluminación doméstica desde principios del siglo pasado.
La
aplicación de esta medida representará una reducción anual del consumo de
energía eléctrica, cercana a los mil millones de kilowatts hora,
lo que significará un ahorro de mil millones de pesos
a los hogares y
cerca de 2 mil millones de pesos en
subsidios, además de reducir la emisión de gases de efecto
invernadero en 500 mil toneladas de CO2 equivalentes al año.
Esta
acción responde a la NOM-028-ENER- 2010 emitida por la Secretaría
de Energía (SENER), a través de la Comisión
Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE).
Asimismo,
con el propósito de cuidar la economía de las
familias de más bajos ingresos y apoyarlas en la adquisición de
lámparas más eficientes, en una labor coordinada, la SENER, el Fideicomiso para
el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE) y DICONSA, iniciará en cuatro estados un
programa que entregará lámparas
fluorescentes a familias que
se ubican en localidades de hasta 100 mil habitantes.

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