Alberto Nájar
BBC Mundo
Para los
vecinos de Zamora, Michoacán, occidente de México, era natural ver pasar al
grupo de soldados y policías rumbo al pueblo vecino de Jacona. El estado es una
de las trincheras de la guerra contra el narcotráfico.
Pero esta
vez el objetivo de las fuerzas armadas no era el jefe de una banda de
delincuentes, sino la “liberación” de un orfanato, el famoso La Gran Familia, de Rosa del Carmen
Verduzco Verduzco, la popular “Mamá Rosa”, quien ha dedicado su vida a
recoger niños huérfanos y abandonados.
Como
resultado de la sorpresiva operación policial en el albergue, la Procuraduría (fiscalía) General de la
República (PGR) anunció el rescate de 596 personas, de ellas 492 niños, que
según las autoridades eran víctimas de maltrato y vivían en condiciones
insalubres.
La PGR
explicó que actuó movida por varias denuncias, entre ellas las de una mujer que
estuvo en el albergue y al cumplir los 18 años asegura que no la dejaron ir y
que la mantuvieron en contra de su voluntad por 13 años más.
Los menores
"eran obligados a pedir dinero en casas y calles, ser alimentados con
comida en mal estado, dormir en el suelo entre plagas, ser blanco de abusos
sexuales y la prohibición de abandonar las instalaciones", explicó en
rueda de prensa el subprocurador Rodrigo Archundia.
Lo que
sucedía dentro de los muros de La Gran Familia siempre fue motivo de rumores,
especulaciones y hasta acusaciones por parte de organizaciones no gubernamentales,
tan intensos como las alabanzas que ha generado el trabajo de Verduzco en favor
de los niños vulnerables y el respaldo que la mujer ha concitado entre líderes
políticos, empresariales e intelectuales.
Ahora
Verduzco y nueve de sus colaboradores están acusados de secuestro, maltrato
infantil y abusos sexuales, en lo que algunos ven en el caso el fin de una
larga cadena de maltrato a niños vulnerables y que para otros es un exceso de
las autoridades que afecta una vida dedica al altruismo.

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