Hace
97 años, el buque “Tabasco” fue la primera embarcación con tripulación
totalmente mexicana. Zarpó de Veracruz con destino a Puerto Progreso, Yucatán,
y con esa travesía nació la Marina
Nacional, de la que hoy todos nos sentimos orgullosos.
Recordando
este acontecimiento histórico, este día desde Tampico, expresé mi
reconocimiento a quienes trabajan para hacer
de nuestros mares y costas una fuente de riqueza y desarrollo para nuestro país.
Felicito
a las mujeres y hombres que tripulan ─con valentía, responsabilidad y
profesionalismo─ nuestras embarcaciones pesqueras, mercantes, turísticas,
petroleras y militares. Su
aportación es imprescindible para que México alcance su máximo potencial.
Además,
como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, reconozco la invaluable labor de la Armada de
México para garantizar la integridad de nuestro mar patrimonial
e instalaciones estratégicas, así como para auxiliar a la población civil ante
diversas contingencias.
A un
año y medio de que asumí la mayor responsabilidad pública que puede tener un
mexicano, reitero que este gobierno mantiene firme su decisión de mover y transformar a México,
para hacerlo más incluyente y más próspero. Seguiremos impulsando, con
determinación, los cambios de fondo que necesita el país, para liberar todo su
potencial, en beneficio de su población.

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