Los programas
de Desarrollo Social no deben obedecer a tintes políticos; mucho menos se deben
discutir en lo “oscurito”.
Por Francisco Ortega Hernández
Atlixco.- No todo lo que brilla es oro; y la realidad social en la
entidad demuestra una marcada desigualdad entre los diferentes conglomerados,
tanto así, que el presidente de la Comisión
de Desarrollo Social del Congreso Local, Salvador Escobedo Soletto estimó en un millón de personas en la entidad que se debaten en la miseria como
reflejo de la altísima marginación en que viven.
Explicó que el municipio de Puebla, en promedio, no es el de más
pobres; empero, por su densidad poblacional en número, aseveró, no hay cantidad
igual de marginados en la entidad; el mismo fenómeno se presenta en Atlixco, que está por debajo de la
media nacional.
Es cosa de ver, los grandes cordones de miseria en las ciudades
–enfatizó- y que “amarran” a los gobiernos municipales y estatal a brindar los
servicios básicos, drenaje, agua, luz, etcétera, pues –sostuvo- son
asentamientos humanos en zonas de altísimo riesgo, algunos en lechos de
barrancas y otros a orillas de ríos.
En entrevista, en el exconvento de El Carmen, en pleno centro de Atlixco,
lugar al que llegó como invitado al tercer informe de Gobierno de Ricardo Camacho Corripio, el avezado
político indicó que aquellos involucrados en el desarrollo social, “deben ser
la voz de los pobres”.
Veo a Tony Gali, al gobernador y a este interlocutor con el deseo de
cambiar las cosas y luchar por mejorar las condiciones de vida de los pobres.
Eso es lo que se necesita, abundó.
Sin embargo, se le preguntó, esta semana se reunió el delegado federal
de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), Juan Manuel Vega Rayet con
diputados priistas. ¿Se vale?
A lo que respondió: ese tipo de prácticas en lo oscurito ya no se deben
de hacer; pues si lo que se busca es coordinar a los tres niveles de gobierno
en la Cruzada Nacional contra el Hambre, entonces, reiteró, esa reunión fue un
error.

0 comentarios:
Publicar un comentario