1.- De acuerdo con la narrativa aportada por los
padres del menor de siete años, Nicolás Tepos Sánchez, quien la tarde-noche del
sábado pasado murió a consecuencia del estallido de un polvorín en el Cerro
Zapotecas de San Pedro Cholula, la responsabilidad directa parece recaer en
algún acto imprudencial de los propietarios de este taller de pirotecnia, y no
en inobservancia de normas técnicas federales para el uso de explosivos.
Es decir, que la responsabilidad recaería en Hipólito Tochihuítl Zacazontle y de su
nuera de nombre Hortensia Zuatzintle.
Así se evidenció la presumible responsabilidad,
después de que los titulares de Seguridad
Pública, Gobernación, Protección Civil y Comunicación Social de San Pedro
Cholula, hicieron el levantamiento de información en el lugar de los
hechos, y en directo se dialogó con los padres del menor, quienes responden a
los nombres de María Rosario Sánchez
Coyotécatl y Fidel Tepos Santamaría.
Los dos narraron los hechos no sólo ante el
Ministerio Público, sino ante los titulares de Gobernación Municipal y de
Comunicación Social de este Ayuntamiento.
La madre del menor, María Rosario Coyotécatl,
explicó que una de sus hermanas que trabaja en el polvorín, le pidió permiso
para que el hoy occiso la acompañara a que le cuidara a su hijo de brazos,
mientras ella trabajaba.
Añadió que al filo de las 6 de la tarde –siguió con
lo narrando por su hermana-, la propietaria del polvorín ordenó con regaños y
malos modos al menor Nicolás Tepos, que fuera por una brocha al taller donde
almacenan la pólvora, y poco después ella misma salió a gritarle.
De acuerdo con la versión de la madre del menor
muerto, fue a los pocos momentos que sucedió el estallido.
Ambos padres del menor, sostuvieron que vía
telefónica fueron avisados del accidente por los propietarios, pero les
indicaron que el chico estaba hospitalizado, y que para que se los entregaran
exigían que se les firmara un documento donde ellos aceptaban que se les
entregaba vivo. Esto fue rechazado por ambos, y no volvieron a tener contacto
con los propietarios.
Fue hasta entonces que al buscar a la hermana que
se había llevado al menor, que ésta les narró lo sucedido.
2.- Cabe destacar que inmediatamente después del
estallido, Seguridad Pública y Protección Civil de San Pedro se trasladaron al
lugar, y durante el operativo no se encontró ningún cuerpo y tampoco heridos, y
fue por ello que inicialmente se reportó que no hubo víctimas.
Sin embargo, al filo de las 10 de la noche del
mismo sábado, una llamada al 066 de una supuesta “Nacy”, “avisó” que había un herido en el lugar.
Fue entonces que el Capitán Leonardo Cisneros Martínez, titular de Seguridad Pública Municipal,
regresó al sitio, pero en lugar de un herido halló el cuerpo sin vida del menor
que luego fue identificado con el nombre de Nicolás Tepos Sánchez.
3.- En virtud de que Protección Civil Municipal de San
Pedro, había constatado el cumplimiento de permisos y normas de seguridad en los
polvorines autorizados por la SEDENA
en el Cerro Zapotecas, en una primera instancia dedujo que el estallido no se
debió a la inobservancia de normas federales, sino a un suceso extraordinario
derivado del comportamiento agresivo de la copropietaria del taller, contra el
menor, ésta de nombre Hortensia Zuatzintle.
4.- La anterior presunción se deriva del hecho de que
ambos copropietarios, Hortensia Zuatzintle e Hipólito TochihuítlZacazontle, han
desaparecido después de que los dos, primero habrían ocultado el cuerpo del
menor, y luego intentaron que los papás les firmaran un documento donde ellos
aceptaban que su hijo estaba vivo.
5.- No obstante, este Ayuntamiento estima que la
verdad de los hechos derivará del peritaje que el Ministerio Público Federal emita, una vez que proceda a la
correspondiente investigación de los hechos.

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